Para los microgeneradores de Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos, la gestión de desechos suele ser un reto logístico y económico. En México estos residuos se clasifican estrictamente para que los recolectores de desechos especializados puedan entregarlo a los puntos finales donde se les da el tratamiento final donde se elimina el patógeno contaminante.
Sin embargo, existe una alternativa eficiente y segura: el tratamiento in situ, otra alternativa para ciertos tipos de RPBI que pueden realizar algunos centros de generación. A continuación, te presentamos los pasos clave para ejecutar este manejo de forma correcta y segura.
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¿Qué es el tratamiento in situ de los RPBI?
El tratamiento in situ o en el sitio de los Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos es el proceso mediante el cual un hospital o clínica desinfecta y elimina la peligrosidad de sus propios residuos dentro de sus mismas instalaciones, antes de que sean recolectados por el servicio de basura común.
Básicamente, consiste en convertir un residuo peligroso e infeccioso en residuo urbano no peligroso sin que este tenga que salir del hospital para ser tratado en una planta externa.

¿Cómo funciona el tratamiento in situ?
Para que este proceso sea válido ante la NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002, no basta con limpiar los residuos; deben pasar por métodos físicos o químicos que garanticen la eliminación de microorganismos patógenos. Los métodos más comunes son:
- Autoclave (Esterilización por vapor): Los residuos se someten a alta presión y vapor saturado, normalmente a 121°C.
- Desinfección química: Se utilizan agentes químicos para inactivar los agentes biológicos.
- Microondas: El calor generado por las ondas destruye los patógenos en el interior de los residuos.
Para elegir este método la SEMARNAT debe autorizarlo previamente, así que no cualquiera puede realizarlo. Y las autoridades también deben cuidar seguir un proceso adecuado para asegurar que el tratamiento se realiza conforme a la ley. Además, la normativa no permite el tratamiento in situ para residuos patológicos.
Ventajas de tratar los residuos RPBI en el mismo sitio
Este tipo de tratamiento ofrece ciertos beneficios operativos:
- Ahorro en recolección: Al convertir el RPBI en basura común, el costo por kilo de recolección externa disminuye, ya que ya no se paga el servicio de transporte de material peligroso.
- Reducción de riesgos: Se evita el almacenamiento prolongado de residuos peligrosos en el hospital, eliminando focos de infección de manera inmediata.
- Cumplimiento legal: Si se hace correctamente, el hospital tiene mayor control sobre sus manifiestos y cumplimiento normativo.
Consideraciones especiales de las bolsas y contenedores RPBI
Aunque este tipo de tratamiento es una gran alternativa para los hospitales o generadores de nivel III, hay ciertos aspectos que se deben cumplir como la maquinaria especializada y personal capacitado para operar estos equipos.

Por otro lado, también es necesario contar con insumos de contención para residuos RPBI como bolsas y contenedores que sean de la mejor calidad. Aunque se traten en el punto de generación, las clínicas siguen necesitando bolsas para RPBI resistentes, ya que estas deben soportar el proceso de esterilización en autoclave sin derretirse ni romperse antes de ser trituradas.
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