Un hospital que cuenta con servicio de patología o morgue maneja un tipo de Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos (RPBI) bastante delicado y peligroso. Hablamos de los residuos patológicos, que requieren una contención máxima y una identificación inequívoca, según lo establece la normativa mexicana.
Para evitar cualquier tipo de contaminación grave en clínicas, te explicamos los contenedores y bolsas en donde deben ir los residuos patológicos, así como los protocolos que garantizan la bioseguridad total en esta área crítica.

¿Qué son los residuos patológicos?
Los residuos patológicos son todos los tejidos, órganos, partes que se extirpan durante necropsias, muestras biológicas y cualquier residuo derivado de restos humanos o de animales. No se generan en cualquier espacio y debido a su composición, requieren una segregación y manejo únicos, de acuerdo a la NOM-087-ECOL-SSA1-2002.
¿Dónde van los residuos patológicos?
Bolsas amarillas para residuos patológicos sólidos
La bolsa amarilla está destinada específicamente para los residuos patológicos sólidos, los órganos, tejidos o partes corporales pequeñas. El color amarillo está destinado especialmente para los residuos patológicos y, al igual que las rojas, deben tener un calibre de 200 mínimo y ser llenadas al 80% para un sellado seguro.
Recipiente amarillo para residuos patológicos líquidos
Los recipientes amarillos, también conocidos por recolectores líquidos, están destinados para los patológicos en su versión líquida. Deben ser de polipropileno de alta densidad con un cierre hermético, para evitar cualquier derrame.
Protocolos para el manejo seguro de residuos patológicos
Segregación instantánea
El residuo patológico debe ir directamente en bolsas y contenedores amarillos en el momento y lugar de la generación. Es decir, que si se realiza en una sala de necropsia, el residuo se tira de inmediato, no se permite el transporte del residuo sin haber sido envasado y etiquetado previamente.

Etiquetado completo y correcto
La bolsa amarilla no solo debe llevar el símbolo universal de riesgo biológico y la leyenda "Residuos Peligrosos Biológico-Infecciosos". En áreas de patología, el etiquetado adicional puede ser requerido para llevar un control estricto de la fuente del residuo.
Cierre y destino final
Una vez que la bolsa amarilla está sellada y trasladada al área de almacenamiento final, los residuos patológicos requieren un destino final específico y altamente controlado, que suele ser la incineración en instalaciones autorizadas por SEMARNAT, debido a su composición.
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